miércoles, 25 de abril de 2012

DON EDUARDO AGUILAR VILLALBA, ALCALDE DE CASTIELFABIB (VALENCIA) [I].

Conversación con un alcalde 
del valenciano Rincón de Ademuz.


“Son cuatro años en los que no sé cómo me irá,
pero me he metido en el Ayuntamiento con todas las consecuencias,
dispuesto a dar al municipio el empujón que creo necesita para encararlo al futuro...”.
Eduardo Aguilar Villalba,
Alcalde de Castielfabib.

            Palabras previas.
            Castielfabib es uno de los municipios históricos del Rincón de Ademuz, con una extensión de 106 km2, aunque censa menos de 500 habitantes, repartidos entre la Villa, cuatro aldeas (Arroyo Cerezo, Cuesta del Rato, Los Santos y Mas de Jacinto) y un lugarcillo (Mas de los Mudos). Posee un Concejo formado por siete ediles -5 populares y 2 socialistas-, y un presupuesto anual de novecientos mil euros.
Con motivo de tomar datos y fotografías para ilustrar unos artículos que estaba componiendo sobre Castielfabib, me acerqué al Ayuntamiento de la villa para conocer al nuevo alcalde –me refiero a don Eduardo Aguilar Villalba (Castielfabib, 1962)-. El recinto de las oficinas municipales estaba muy cambiado de cómo yo lo recordaba, aunque enseguida di con el despacho del auxiliar de la secretaría, señor Cesáreo Casino Esteban, quien me presentó al señor alcalde: cuando le propuse una entrevista no me puso objeción; me ofreció su teléfono para acordar el encuentro, que concertamos para unos días después.
            Habíamos quedado en el Ayuntamiento, así que arribado a la Plaza subí directamente al despacho de la alcaldía, donde ya me esperaba el señor alcalde, dispuesto para la conversación. Tras los saludos de rigor me enseñó las flamantes dependencias municipales, con su nueva distribución, para aprovechar mejor el espacio, el mobiliario recién estrenado también, las mejoras informáticas (Intranet, ordenadores, portátiles, scanner, impresora), el archivo y el suelo de parquet. Ciertamente, las obras eran necesarias y redundarán en la eficiencia y optimización de la gestión administrativa: La remodelación del espacio ha sido obra de este Ayuntamiento, pero las ventanas y pintura de fachadas ya venían del anterior... –me comenta el señor alcalde-.
            Durante la primera conversación ya habíamos definido el contenido de la entrevista, lo que yo pretendía destacar en la misma: el aspecto humano del personaje, en tanto alcalde del Ayuntamiento de Castielfabib, el estado del municipio, los problemas encontrados, las soluciones propuestas, proyectos y demás. Era una tarde serena y luminosa, con el sol poniente de primavera iluminando las viejas piedras de la fachada de la iglesia-fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles y su torre-campanario, que se dibujaban por detrás del despacho de la alcaldía con su vetusto esplendor.[1]

Don Eduardo Aguilar Villalba, alcalde de Castielfabib (Valencia)



Castielfabib en el contexto comarcal del Rincón de Ademuz (2011).
MUNICIPIO
SUPERFICIE
POBLACIÓN
DENSIDAD
Ademuz
100,4
1.292
12,86
Casasaltas
15,9
168
10,56
Casasbajas
22,6
243
10,75
Castielfabib
106,3
342
2,21
Puebla de San Miguel
63,6
86
1,35
Torrebaja
4,7
457
97,23
Vallanca
56,6
156
2,75
TOTAL
370,1 km2
2.744 habitantes
19,67 hb/km2
Tomado del Instituto Nacional de Estadística (INE). Elaboración propia (2013).

            Desde que me lo presentaron, el señor alcalde me pareció persona juiciosa y tranquila, de los que abordan las cuestiones con seriedad, en esa edad intermedia de la cincuentena; el desarrollo de la conversación me demostró que mi primera impresión fue acertada. La conversación -cómoda y prolongada- fue del tenor siguiente:

            ¿Qué puedes decirme de tu familia, padres, hermanos..., y de la escuela de tu infancia en Castiel?
  • Mi nombre es Eduardo Aguilar Villalba, nací aquí en Castielfabib, en 1962, en la casa de mis padres, que vivían en la calle Estrecha, soy hijo de José y Secundina -mi padre murió hace casi veinte años, pero mi madre todavía vive, con ochenta y siete años-: seguramente fui el último que nací en Castiel, ya sabes que entonces las madres parían en casa; después de mí ya nacieron en Teruel... Somos dos hermanos, yo soy el pequeño, y nos llevamos nueve años. Secundino, que es el mayor, se marchó a estudiar el COU a Barcelona, volvió para hacer la mili pero arraigó allí y allí tiene su vida. Yo estudié en las Escuelas del pueblo, hasta cuarto, como los demás de mi edad; después ya bajé a Ademuz... Recuerdo que como en quinto éramos tantos, a los de Castiel, Los Santos, Vallanca y a los internos nos pusieron en el instituto “Virgen de la Huerta”, al cuidado de una monja...

            ¿Recuerdas a algún maestro en particular?
  • De los maestros de Castiel, al que más recuerdo es a don Eduardo... Recuerdo que era muy de derechas, vivía en el piso de arriba del Ayuntamiento y le gustaba beber: una vez se emborrachó y tiró la cama por la ventana, y luego todos los muchachos buscando los tornillos... Sí, hacía una detrás de otra: nos arrancaba los botones de la ropa, para que nos los cosiéramos, nos enseñaba a guisar en la estufa, tortillas y eso... En cierta ocasión pretendió hacer una clase de química y puso “metaxistos” en la estufa y por poco nos intoxicamos todos... Creo que fue el único que nos hacía cantar el “Cara el sol” y otras marchas falangistas: golpeábamos en la tarima de los pupitres con los pies, y el hombre se ponía que no veas... Después de don Eduardo estuvo don Jaime, luego ya comenzaron a venir maestras. De las maestras recuerdo a una que llamaban doña Rosario, que fue la primera que nos bajó a Valencia: imagínate, fue la primera vez que muchos salíamos de aquí, a ver una ciudad grande, el zoo, el puerto, el mar... Sí, fuimos en un autobús por “las Emes” de Santa Cruz de Moya (Cuenca): todos vomitando, el único que no se mareó creo que fui yo...
Vista de Castielfabib (Valencia), desde Los Planos.

            ¿Tienes buen recuerdo de tu infancia en Castielfabib?
  • Sí, de mi infancia en Castiel tengo el mejor recuerdo, aunque todo ha cambiado mucho desde entonces... La forma de vivir, las fiestas, la gente: entonces todavía quedaban aquí muchos vecinos... Por esa época paró la emigración, muy pocos se marcharon después: recuerdo que había mucha diferencia entre la gente que volvía al verano y los que se habían quedado, lo que se hacía evidente en el poder adquisitivo de unos y otros. Llegaba uno de éstos al bar y con nada invitaba a todos, cuando los de aquí no lo podían hacer. Claro, entonces se vivía de otra forma, la agricultura era la base de la economía... Recuerdo a mi padre, cuando llegaba la “Virgen de Tejeda” –que se celebra el 8 de septiembre-: unos días antes iba muy atareado, recogiendo y haciendo todo lo que había que hacer en el campo, porque la fiesta era la fiesta y había que celebrarla, no como ahora... Se vivía de una forma sencilla, amoldado a lo que había: no sé de dónde lo sacarían, pero no sentíamos que nos faltara nada, aunque tampoco sobraba... Para Reyes, pues nos traían un kilo de mandarinas, un juego de colores “Alpino” y una bolsa de castañas, y tan contentos... ¿La mayor diferencia con entonces?, pues quizá el bajón demográfico que han dado estos pueblos, el abandono del campo, la unión que había entre la gente y las comunicaciones, que han mejorado mucho...

            ¿Qué estudiaste, bachiller o formación profesional?
  • Yo fui de la segunda generación que estudió BUP –Bachiller Unificado Polivalente- aquí en Ademuz, y para el COU –Curso de Orientación Universitaria- ya tenías que saltar de aquí: unos se iban a Teruel, otros a Valencia yo me fui a Barcelona, donde estaba mi hermano mayor... Esto sería hacia el año 1969, cuando tenía 17 años:  ese verano aún me fui a Lérida a coger manzanas, para tener alguna perra. Mi hermano y su mujer vivían en la parte de Horta, y yo estaba con ellos... Ellos iban a trabajar y yo a la escuela de “San José de Calasanz” que estaba al lado de la Sagrada Familia. Eso fue hacia 1981 –cuando yo tenía sobre 19 años-: me acuerdo porque por entonces se produjo lo del 23-F en el Congreso de los Diputados en Madrid y toda aquella movida con Tejero: nosotros estábamos en casa, escuchando música –mi hermano haciendo algo de su trabajo y yo estudiando-, cuando llamó la madre de mi cuñada y nos dijo lo que estaba pasando, y enseguida pusimos la televisión... Al día siguiente nada, a media mañana me fue al colegio, tenía que coger el autobús y el metro, y al llegar allí no había clase, los maestros, el más cercano iba camino de la frontera... Hubo una asamblea de alumnos, a ver lo que se hacía, y recuerdo que en la parte de arriba del salón de actos estaban los de derechas y empezaron a tirar bancos hacia abajo, donde estaban los de izquierdas... Al ver lo que pasaba, yo me marché a casa...

            ¿Tuviste algún problema con el catalán?
  • Bueno, cuando yo salí de Castiel aquí no se había oído hablar nada de valenciano, pero en Barcelona ya se estudiaba: aprobé catalán y lo hablaba y escribía, pero el acento se me iba hacia el francés, que era el idioma extranjero que había estudiado. Pero después no me vi capaz de seguir estudiando en catalán, por eso fue de pedir el traslado a la Politécnica de Valencia, lo que era entonces la Escuela de Aparejadores, donde estaba lo que quería estudiar. Pero entonces se me complicó la cosa con la prórroga de la mili... Después de tener toda la documentación no la pude pedir y tuve que irme a la mili: el campamento lo hice en Ovejo (Córdoba), que estaba al lado de Cerro Muriano... Yo era del primer reemplazo del 83, y el petate lo cogí en Valencia el mismo día de Reyes. Poco después salimos hacia Córdoba y recuerdo que nos pilló una nevada de miedo... Estuve el Caballería Ligera Acorazada, en Sevilla, cerca del campo del Betis..
Calle típica de Castielfabib (Valencia).

            ¿Qué hiciste después del servicio militar?
  • Después de la mili pretendí seguir estudiando... En la mili hice mucha amistad con un compañero, su padre era director de la Escuela de Ingeniería de Minas de Almadén en Ciudad Real, total que como mi idea era continuar estudiando, me buscaron piso por allí, pero cuando ya lo tenía alquilado me arrepentí; no sé muy bien por qué, quizá porque no quería estar tan lejos de casa, el caso es que me quedé en Castiel. Entonces quise estudiar lo de forestal y pedí en casi todas las escuelas de España, pero con la idea de irme a Cazorla en Jaén, donde había un chico de Vallanca: me concedieron en todas partes –Segovia, Madrid, Galicia, País Vasco...- menos en Cazorla. Como yo estaba cabezón en irme a Cazorla y no me lo dieron, y a la vez había empezado a trabajar en la albañilería, y a ganar alguna perra, pues abandoné la idea de hacer lo de forestal... Por ese mismo tiempo comencé a salir con una chica catalana, a la que conocí aquí, nieta de una señora de Cuesta del Rato, pues eso, que se planteó la cosa de casarnos o dejarlo, y decidimos casarnos: eso fue hacia 1986, yo tenía sobre 24 años y ella 20... Claro, ella se vino para acá, y aquí estamos. Mi mujer, Yolanda, se adaptó bien a Castiel, y por nada del mundo quiere marcharse de aquí: tuvimos una chica, que ya tiene 24 años, después otra, que ya tiene 19 años, y mucho después otra, que ahora tiene 11 años: todas queridas y deseadas. No, no hubiera cambiado ninguna por un chico, me gustan las chicas y estoy muy contento con ellas. La mayor estudia empresariales y lo de Administración y Dirección de Empresas (ADE), la mediana cosa de Recursos Humanos y Publicidad, y quiere coger lo de la doble licenciatura y hacer periodismo; y la pequeña empezará la ESO en Ademuz el próximo curso... Las mayores nos cogieron jóvenes y inexpertos, pero a la pequeña, Cristina, la hemos disfrutado más, sobre todo yo, pues, como aquí apenas hay niños, con frecuencia se viene conmigo: ya sabes que soy Presidente del “Club Alpino de Montaña” y me la llevo conmigo, es la pequeña del grupo, y ella encantada: con apenas 10 años se vino a hacer la ruta del Calderón...>

            ¿Cómo fue entrar en el Ayuntamiento, cuáles son tus idea políticas?
  • En mi vida sólo he estado afiliado a un partido, y fue al “Partido Comunista de los Pueblos de España” (PCPE), un grupo marxista-leninista: eso fue cuando yo tenía veintipocos años... La única célula de aquel partido que había en Valencia estaba en el Rincón de Ademuz, aquí en Castiel, y su símbolo era una bandera roja con la hoz y el martillo y una estrella soviética. Recuerdo una reunión que tuvimos en Paterna, y el flash de la policía cuando llegamos... No, la cosa política no me venía de tradición familiar, más bien por el ambiente de juventud en que yo me desenvolvía, la canción de protesta y la movida cultural de entonces; a mí ya me gustaba tocar la guitarra y componer canciones, lo del teleclub “San Guillermo” que teníamos aquí... Aquella fue la época revolucionaria de mi vida: ¿si no eres revolucionario de joven, cuándo lo vas a ser? Por entonces, los del partido se llevaban periódicamente a uno a la Alemania del este para darle una formación más intensiva: de aquí querían que fuera yo, pero al final no me decidí, así que fue un tal Esteban, y estuvo allí tres meses. Recuerdo que su abuelo Pedro el Rojo nos dijo a los del grupo: ¡Si le pasa algo a mi nieto os mato a todos...! –este hombre pertenecía a una familia que había sido de izquierdas, pero entonces habían cambiado hacia la derecha-. Esteban murió hace poco, pero alguna vez me dijo que la mejor época de su vida fue cuando estuvo en Alemania. El compañero que fue de Zaragoza se metió después al PCE y ahora está viviendo de la política, pero Esteban no lo supo aprovechar.

            Según sabemos, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) se fundó en 1984, resultado de la escisión diversas organizaciones del Partido Comunista de España (PCE).[2]

            ¿Qué hiciste después de casarte, cambió tu vida?
  • Bueno, cuando me casé, enseguida nació nuestra hija y dejé todo aquello... Claro, empecé a trabajar y mi vida tomó otro giro. Entonces iba de peón con José el Cafetero de Mas de Jacinto –se refiere a José Giménez Durbán-, que era muy buen profesional, con el aprendí el oficio: entonces se ganaban 300 pesetas de jornal... Por esa época, Carmen, la que fue alcaldesa socialista –se refiere a Carmen Vilajeliu Serra (1983-87)- y la mujer del “Cafetero” montaron una tienda en Torrebaja: sí, en la carretera, al lado del Bar viejo de Emilio... Claro, con José estuve unos años, pero en cuanto aprendí el oficio quise independizarme, porque con lo que ganaba apenas me daba para vivir. Y me decidí echar plica en una obra del Ayuntamiento, y la saqué: tuve que pedir un préstamo de trescientas mil pesetas para comprar la hormigonera, pico, azada, paleta y todo lo que conlleva el oficio, porque yo no tenía nada. Claro, mi padre era también albañil, pero él seguía trabajando. Mi primera obra como empresario fue hacer la cuesta que va de la Solana hasta el transformador: hacerla de cemento, con un canalón central de piedra rodena... Fue una obra muy mala, quiero decir costosa, porque ya ves la pendiente que tiene. Además, junto a una casa del principio había una piedra que había que romper, pero no nos daban permiso para utilizar dinamita, por la proximidad a la casa que te digo. Pero por un dinamitero que había aquí entonces me enteré de la existencia de un producto especial que llamaban “cemento expansivo”, y que servía para trocear las piedras sin explosivo; así que me puse en contacto con las minas de Riotinto en Huelva, y me indicaron el polvorín de Dos Aguas, y me fui para allá con una furgoneta, a por el producto. Éste venía en unas bolsitas con unos gránulos de cal en su interior, que había que mojar durante unos segundos, introducirlos en el orificio del barreno y retacar un poco. Recuerdo que el día que lo hicimos la obra se llenó de gente, que vino a ver cómo era aquello, pues no se creían que pudiera funcionar... Pero a las dos horas empezó a oírse un “crac-crac-crac...” y la piedra empezó a fragmentarse: aquella fue mi primera obra y fue muy bien, pues me tocó ampliar el préstamo a novecientas mil pesetas para comprar una furgoneta... Los bancos serán lo que sean, pero en el sistema actual son necesarios; sin los bancos yo no me hubiera podido independizar nunca.

            Hace alusión al “Cemento expansivo”, siendo probablemente la primera vez que este producto se utilizaba en la zona: se trata de un polvo seco hecho de sílice, alúmina, cal, óxido de hierro y óxido de magnesio, que se endurece cuando se mezcla con agua, actuando a los efectos como una cuña.[3]

Plaza Mayor de Castielfabib (Valencia), con detalle de la "Casa de la Villa" al fondo, en proceso de restauración.
Escudo de Castielfabib (Valencia), en la fachada del Ayuntamiento.


            ¿Cómo fue interesarte por la política municipal?
  • Bueno, volviendo a la cosa política que me preguntabas, yo nunca pensé en entrar en el Ayuntamiento, aunque en alguna ocasión me ofrecieron los socialistas entrar en sus listas, pero entonces sólo estaba por el trabajo, lo de las inquietudes municipales me ha venido después... Como dejé el estudio, por lo que te contaba, cuando tenía treinta y tantos años volví a tener interés y me matriculé en la UNED –se refiere a la Universidad Nacional de Educación a Distancia- para estudiar lo de Dirección y Gestión de Empresas, pero al final, por el mucho trabajo, tuve que dejarlo, así que tengo a mitad la carrera, pero no creo que la pueda terminar ya... El año pasado, antes de las últimas municipales yo había estado haciendo el salón multiusos en Mas de Jacinto y Los Santos, y oía a los concejales quejarse de que la alcaldesa –se refiere a doña Mª Luisa Martínez Calvo (2007-2011)- no les informaba de la marcha del Ayuntamiento. Un día, el Tte. de alcalde, que es del Partido Popular (PP), me llamó para preguntarme si estaría dispuesto a presentarme a las elecciones, porque la alcaldesa ya había manifestado su voluntad de no hacerlo; es más, desde la muerte de Emilio, su padre –se refiere a Emilio Martínez Báguena, que también fue alcalde en varias legislaturas-, fallecido de accidente, ya quería dejarlo... Te decía que me invitaron a presentarme y yo dije que sí, que bueno, aunque yo ya sabía cómo estaba el Ayuntamiento, porque ya te digo que había trabajado en obras municipales y conocía el problema en los pagos: acepté sin pensármelo mucho, porque si lo pienso bien hubiera dicho que no... Bajé a una reunión en Los Santos, para acordar las listas y firmar los papeles, pero ya te digo que yo no soy de PP, aunque acepté presentarme bajo sus siglas como independiente. Ese mismo día bajó también la alcaldesa, diciendo que ella se presentaba también... Así que se planteó un conflicto, no tan grande como en Torrebaja, pero conflicto... Hubo que posponer la reunión para que hubiera más gente y al siguiente fin de semana sucedió otro tanto, así que se dejó para el próximo, y sucedió igual, pero como había urgencia en presentar la candidatura, se propuso una votación secreta –en la que no votamos ni Mª Luisa ni yo-: allí salí yo elegido como cabeza de lista. A partir de ese momento yo hice mi lista, buscando a la gente que pensaba me podía ayudar, gente de dentro y fuera del partido, contando con los de las aldeas... Claro, hicimos campaña por todas las aldeas, explicando a la gente lo que pensábamos había que hacer de cara al futuro del pueblo.

        Se hace aquí alusión al conflicto electoral planteado en el Partido Popular (PP) de Torrebaja (Valencia) durante las últimas municipales –22 M de 2011-, cuyo resultado fue favorable a los socialistas –siendo ésta la primera vez que gobiernan el municipio en la época democrática-.[4]


            © Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).





[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Acerca de la torre-campanario de Castielfabib (Valencia) [I y II], en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2012/04/acerca-de-la-torre-campanario-de.html, del martes 17 de abril de 2012. ID. La cripta de “los Espejo” en la iglesia-fortaleza de Castielfabib (Valencia) [I y II], en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2012/04/la-cripta-de-los-espejo-en-la-iglesia.html, del sábado 22 de abril de 2012.
[2] Partido Comunista de los Pueblos de España. (2012, 6 de abril). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 10:52, abril 24, 2012 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Partido_Comunista_de_los_Pueblos_de_Espa%C3%B1a&oldid=55177020.
[3] Cemento expansivo. (2011, 9 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 11:56, abril 24, 2012 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cemento_expansivo&oldid=43948910.
[4] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Acerca del vuelco electoral en Torrebaja (Valencia), en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2011/10/acerca-del-vuelco-electoral-en.html, del lunes 17 de octubre de 2011. ID. La caja de Pandora, acerca del vuelco electoral en Torrebaja (Valencia), en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2011/10/la-caja-de-pandora-acerca-del-vuelto.html, del lunes 17 de octubre de 2011.

Detalle en el exterior de una casa de Castielfabib (Valencia).

viernes, 13 de abril de 2012

ANÍBAL SALAGRE ALONSO, DIRECTOR DE LA BANDA DE CORNETAS Y TAMBORES DE TORREBAJA (VALENCIA) [y II].

Una charla con el director,
a propósito de sus comienzos en la Semana Santa 
del Rincón de Ademuz.




            ¿Cómo fue el conseguir los instrumentos?
  • Los instrumentos son siempre un problema, por lo que te digo que valen mucho... Pero yo me acordé de la banda de Benavente, de la que formamos con ayuda del Ayuntamiento, y pensé si todavía tocarían con los viejos o los habrían renovado... Y buscando en internet -Benavente/Semana Santa-, vi que tenían instrumentos nuevos. Así que me puse en contacto con el que lleva ahora la banda, que es Paco Infestas, y le pregunté por los instrumentos viejos; me dijo que allí los tenían, por si algún día se formaba una banda de niños, para que empezaran con ellos... Le conté lo que pensábamos hacer en Torrebaja, que queríamos formar un grupo musical y necesitábamos comprar cornetas y tambores a buen precio... Así que les expuse a las madres lo que había, si me daban permiso para llevarme el dinero, porque tenía la posibilidad de traerme los instrumentos. Total que llego a Benavente un viernes por la noche y quedo con el responsable el sábado por la mañana. Fuimos a ver los instrumentos y allí estaban, veintinueve piezas entre cornetas y tambores. Al responsable le habían autorizado a venderlos a 30 euros por pieza, pero yo sólo llevaba 300 euros, así que cerramos el trato y sin perder tiempo los cargamos en mi coche... Le cogí también ocho o diez parches nuevos que tenían por allí, además de algunas bordoneras para los tambores...
Miembros de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia), con su director -el señor Aníbal Salagre Alonso (Benavente, 1966)-, posando junto a la torre de la iglesia en Torrebaja (2012).

            Háblame de los instrumentos que tenéis, ¿cuáles son precisos para formar una banda completa?
  • Una banda debe estar formada por cornetas largas, cornetas cortas –ahora tendremos las de un pistón, las que hacen sonido do, re-, tambores, bombos y caja de redoble… La corneta tiene cinco puntos básicos; esto es, cinco notas, no tiene nada más: hay que ensayar y ensayar, hasta perfeccionarlas y luego conjuntar los sonidos de las largas y las cortas, que suenan distinto. Las cornetas largas emiten sones más sordos, mientras que el de las cortas es más penetrante, ambos deben ajustarse. Después está el “requinteo” de la corneta, que consiste en subir la nota al punto más alto, cosa difícil para alguien que se está iniciando. Y más con estas cornetas, que estaban “sordas” después de tanto tiempo paradas… Claro, porque los instrumentos se desafinan si no los tocas con frecuencia, por eso hay que soplarlas… Después está la caja del redoblante, el que “repiquetea”, y los tambores, que van siempre al mismo compás, excepto cuando hacen el “golpe de aro” para que entren las cornetas. Y los bombos, que son como los tambores, pero hacen un sonido más potente… Pero ya te digo, lo más importante es tener interés y ensayar: para manejarse bien hay que ensayar tres horas diarias, tres o cuatro días a la semana. Pero nosotros, hasta ahora, sólo hemos ensayado una hora y media diaria, dos días a la semana. Total, que no hemos ensayado apenas; y, sin embargo, ya ves lo que hemos conseguido… ¡Imagínate lo que podríamos lograr con más ensayo!
Instrumentos de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia).
"Bombo" de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia).

            ¿Cómo fueron los principios, dónde ensayabais?
  • Los comienzos fueron duros, porque los chicos no tenían ni idea de lo que eran los instrumentos y su manejo, ni nada de nada… Empezamos a ensayar por septiembre del año pasado, primero donde el polideportivo, pero como hacía mucho frío, hablé con el señor alcalde -se refiere a don Octavio Gómez Luis, alcalde de Torrebaja-[1] y nos cedieron los bajos del Recinto Ferial… Allí estamos mejor, pero claro, como la banda toca caminando, pues hay que ensayar en movimiento, esto es, marcando el paso: al redoble del tambor, el pie izquierdo... Por eso en cuanto podemos nos salimos fuera… No, de momento la Banda no tiene entidad jurídica, estamos agrupados con la “Asociación de Mujeres” de Torrebaja, hasta que veamos como discurre la cosa; porque se trata de los hijos de las asociadas… Más adelante, ya veremos…
Acto de consagración de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia), en la iglesia parroquial de Santa Marina, que tuvo lugar la mañana del domingo de Resurrección, tras la Procesión del Encuentro (2012).

            ¿Qué dicen los padres y madres de los músicos?
  • Todos muy contentos, y yo también… Para celebrar la Pascua, el domingo fuimos los padres con los chicos al chiringuito de Torrebaja -donde el Polideportivo Municipal- y nos comimos un asado, lo pasamos muy bien: bajó además el cura, don José Antonio –se refiere a don José Antonio Durá Bataller, párroco de Torrebaja-.[2] Habíamos invitado también a don Eduardo -se refiere a don Eduardo Rengel Albert-, el párroco de Ademuz; pero no pudo venir. Antes les tocamos unas marchas a los de la Asociación de Jubilados, que inauguraban ese día su local, y nos ofrecieron un refresco, cosa que agradezco, por los muchachos, claro… Además, esta Semana Santa hemos estado procesionando por varios pueblos –Casasaltas, Casasbajas, Castielfabib…- en total hemos sacado 400 euros que me dieron los curas de estas parroquias, de ese dinero yo me he quedado 100 para mis gastos de vehículo, teléfono y demás, porque yo no cobro nada como director, y mover el coche, y gestionar vale dinero.

            ¿Cuántos miembros forman actualmente la banda, qué edades tienen sus componentes, qué faltaría para ser una banda completa?
  • En la actualidad somos 29 componentes, pero llegaremos a los 31 con las dos cornetas de pistón que faltan. Las edades de los músicos oscilan entre los 8 años, que son los menores, y los 60 años… Aunque los mayores todavía no se han incorporado… Respecto a lo que falta en la banda, lo más urgente ahora es conseguir dos cornetas de llave; sí, son cornetas que llevan un pistón, necesarias para tocar algunas marchas muy bonitas… Bueno, les expuse a los padres esta necesidad, y enseguida se ofrecieron dos de ellos para costearlas… Total, que ya las tengo pedidas; las he conseguido de oferta, pero están por estrenar… También precisamos unas cajas chinas, de las que se ponen en el arillo del tambor -al golpearlas con los palillos hacen sonido de castañuela-; y las galas de los instrumentos, sí los faldoncillos y cordones que llevan, incluyendo el escudo de Torrebaja y unas capas para los músicos; porque ahora el uniforme es una camisa blanca y guantes del mismo color con pantalón vaquero... Las túnicas podrían confeccionarlas las mujeres de la asociación, así saldrían más económicas; pero ya veremos… Finalmente, para completar la banda necesitaremos una bandera o estandarte que nos represente.
La Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia), durante el regreso a la iglesia parroquial, tras la "Procesión del Encuentro" (2012).

            ¿Qué puedes decirme de las perspectivas más inmediatas?
  • De momento ya estamos invitados en todos los pueblos que hemos estado este año –Casasaltas, Casasbajas, Castiel…- para repetir en la Semana Santa próxima… Los de Los Santos también quieren que subamos para procesionar a San Marcos, porque ya se han quejado de que habíamos ido a otros pueblos pero no al suyo, pero el cura les ha dicho: Bueno, ¿si no hacéis procesión ni sacáis los santos, cómo queréis que toque la banda…? También hemos quedado con los de la Comisión de Fiestas de Riodeva, para ir en agosto. Y a Mas de Jacinto para las fiestas… Esas son las perspectivas, pero sobre todo, seguir ensayando… Porque los chicos y chicas de la banda están muy ilusionados: al principio les parecía difícil el instrumento, pero ahora ya lo van dominando. Y los más pequeños, dentro de un par de años ya les podrán sacar más sonido a las cornetas, porque ahora les falta fuerza, pues son muy chicos… Y ya más adelante, pues podríamos aspirar a procesionar en Teruel, Cuenca, Tuéjar, Chelva…, donde nos llamen, porque dentro de dos o tres años la banda sonará perfecta.

            ¿Estás satisfecho de tu labor con los muchachos?
  • Pues sí, la verdad es que estoy muy satisfecho, tanto de los muchachos como de los resultados obtenidos… Y también muy agradecido, tanto a los padres como a los hijos, porque me han dado la oportunidad de demostrar lo que se puede conseguir con esfuerzo, método y disciplina. Ya te digo, yo llevo en la sangre esto de la banda y de procesionar en Semana Santa, y me encanta poder transmitir mi experiencia, enseñando todo lo que sé… Los muchachos son muy majos, además de mostrar mucho interés… Yo les decía a los más pequeños: Mirad, como no lo hacemos del todo bien, por lo menos que vea la gente que somos disciplinados… Por eso van tan serios, haciendo el braceo de las cornetas durante la marcha y cuidando los instrumentos: Al terminar se deja el instrumento en el suelo y no se toca nada, ¡no vayan a pensar que ésta es la banda de Atila...! Estoy convencido que en un par de años la banda sonará perfecta…
Fragmento de la Procesión del "Santo Entierro" durante la Semana Santa de Torrebaja (Valencia).

            Aníbal, dime una cosa para terminar: ¿qué crees que ha sido lo mejor de esta Semana Santa, habría algo que mejorar?
  • Lo mejor, pues no sé, quizá el estreno de la Banda y los buenos resultados obtenidos con los chicos, que se han portado estupendamente bien, incluso los más pequeños… Pero lo que más me ha impresionado fue el Vía Crucis de Casasaltas –se refiere al Vía Crucis Interparroquial- que tuvo lugar el miércoles Santo… Vi como la gente se emocionaba, y yo también me emocioné. Comenzamos a las diez de la noche y terminamos sobre las doce y media: todo oscuro, con el Cristo iluminado por las velas y la gente en absoluto silencio, impresionante y muy bonito… Cuando se llegaba a una estación se leía y rezaba lo que procedía, luego tocaba la banda y se marchaba hacia otra estación… La gente, ya te digo, emocionadísima, en absoluto silencio en medio de la noche, sólo se oían los rezos y el estruendo de las cornetas y tambores, no te puedes imaginar lo bonito que fue… Yo no soy muy creyente -aunque algunos domingos voy a misa con mis hijos-. Pero estas cosas me emocionan, las he vivido desde crío y las llevo dentro, porque esto de la Semana Santa es algo que te atrapa… De hecho yo fue monaguillo en la ermita de la Soledad –cuando tenía la edad de Tristán, mi hijo pequeño-, ayudaba a misa y he conocido bien este ambiente.
Fragmento de la Procesión del "Santo Entierro" durante la Semana Santa de Torrebaja (Valencia).

  • En cuanto a lo de mejorar algo, pues te diría lo que de dije a don José Antonio, el cura: En mi tierra la Procesión del Encuentro se hace muy parecida a la de aquí… Sólo que la Virgen sale de la iglesia de Santa María la Mayor, cubierta con un manto negro –porque figura que está de luto- portada por las mujeres de la “Cofradía de la Luz”, y la banda procesiona con ella… Y cuando se encuentra con el Cristo resucitado, después de la tercera “venia”, las que portan a la Virgen le desabrochan una cinta y el manto negro cae, quedando la Dolorosa toda de blanco: es un momento muy, muy emocionante porque entonces sueltan varias palomas y globos blancos y la banda comienza a tocar…


            Concluimos aquí la entrevista con el fundador y director de la Banda de corneta y tambores de Torrebaja: señor Aníbal Salagre Alonso, benaventano de origen avecindado en la localidad. Se trata de un hombre apasionado por la Semana Santa, que ha sabido contagiar su ilusión y entusiasmo a los chicos y chicas de nuestra tierra, donde este tipo de bandas era desconocido. Su labor resulta doblemente loable, pues ha contribuido a revitalizar este momento tan importante del calendario cristiano, un tiempo especialmente recio para el católico, al paso que se crea algo nuevo en la comarca.
            Repasando su biografía vemos que sus primeros golpes de tambor fueron sobre una vieja lata de aceite de cinco litros, aprovechando los ensayos de la banda que procesionaba con la cofradía de la ermita de la Soledad. Sus estudios alcanzan los elementales, pues desde adolescente estuvo inmerso en el mundo laboral. Su familia conoció el amargo sabor de la tragedia con la temprana muerte de su hermana pequeña…; de ahí la importancia que le concede al entorno familiar y a los valores que éste transmite. Pese a la desgracia, la Providencia no le abandonó; prueba de ello es que siguió trabajando y luchando, conoció a Libia –que fue su asociada, esposa y madre de sus hijos-: a ella le reconoce el mérito de haberle sacado del mundo de la hostelería, que le impedía tener vida de familia y vivir. Dice no ser muy creyente, pero el hecho de haber pedido al párroco que bendijera a la Banda es muy significativo…

El señor Aníbal Salagre Alonso (Benavente, 1966), director de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia), tras la entrevista (2012).

            En suma: el señor Aníbal ha sido camarero, turronero, repartidor, carpintero…, además de “semanasantero” de vocación. Tras ocho años en la misma empresa, actualmente se halla en paro desde hace un mes, pero no pierde la esperanza de encontrar trabajo pronto. Él se reconoce un individuo muy sencillo, alegre y optimista, atinados calificativos a los que yo añadiría otros como buena persona, trabajador y con iniciativa. Prueba de ello es su generosa dedicación y la labor desarrollada con los chicos y chicas que integran la Banda de Torrebaja; pues su creación ha sido un indudable acierto; hasta el punto que podría decirse lo mismo que dije a propósito de la creación de la Banda de Música de Ademuz,[3] que es una de las mejores cosas que le han sucedido a Torrebaja, y por extensión al Rincón de Ademuz, en los últimos años. Como persona -y alma mater del grupo musical- a la vez que te manifiesto mi admiración, te deseo lo mejor. Vale.


© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).



[1] SÁNCHEZ GARZÓN, Alfredo. Don Octavio Gómez Luis, alcalde de Torrebaja (Valencia),
en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2012/02/don-octavio-gomez-luis-alcalde-de.html
del martes 28 de febrero de 2012.
[2] ID. Don José Antonio Durá Bataller, nuevo cura de Torrebaja (Valencia),
en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2011/11/don-jose-antonio-dura-bataller-nuevo.html,
del miércoles 9 de diciembre de 2011.
[3] ID. Antón Civera Catalá, director de la Banda de Música de Ademuz,
en: http://alfredosanchezgarzon.blogspot.com.es/2011/12/anton-catala-civera-director-de-la.html
del lunes 5 de diciembre de 2011.

"Caja" de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia).

"Corneta de dos pistones" de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia).

ANÍBAL SALAGRE ALONSO, DIRECTOR DE LA BANDA DE CORNETAS Y TAMBORES DE TORREBAJA (VALENCIA) [I].

Una charla con el director,
a propósito de sus comienzos en la Semana Santa
del Rincón de Ademuz.


“Sin música la vida sería un error”.
Friedrich Nietzsche (1844-1900),
filósofo alemán.



            Desde principios del otoño pasado, durante todo el invierno y parte de la primavera los vecinos de Torrebaja (Valencia) hemos venido escuchando los ensayos de la Banda de cornetas y tambores recientemente creada en la localidad. Se trataba de una resonancia chocante, por lo inusual, que inundaba algunos días a la semana las largas tardes invernales. Tambores, bombos y cornetas, cuyo retumbo ha ido afinándose con el tiempo, hasta conseguir la armonía necesaria para resultar atractiva al oído. No, los torrebajenses no estábamos acostumbrados a esta asamblea de sonidos, cuando los propios de la estación eran los del silencio y la soledad.
            Escuchando los ensayos no era difícil adivinar que se trataba de una banda que comienza a funcionar, de las que vemos actuar en las procesiones de Semana Santa de tantos lugares de España. En Torrebaja nunca ha habido, que sepamos, una banda similar: de ahí mi sorpresa. Cuando pregunté por el origen del grupo musical averigüe que, básicamente, estaba formada por chicos y chicas de Torrebaja y Mas de Jacinto (Castielfabib) y que la dirigía un tal Aníbal –me refiero al señor Aníbal Salagre Alonso (Benavente, 1966)-, marido de Libia Hidalgo Montenegro: ¡Sí, hombre, la nieta de Clara..! –me dijeron-.

Su primera actuación pública fue durante la procesión del “Domingo de Ramos”. Hasta este año la feligresía acudía directamente a la calle Fuente, donde el Grupo Escolar, para recoger los ramos de boj (Buxus sempervirens): allí iba también el sacerdote con el crucífero y el sacristán, éste portando el acetre con el hisopo y el agua bendita para consagrar los ramos, y desde allí se formaba la comitiva hasta la iglesia. Este año fue diferente, la procesión partió de la iglesia, acompañada por la Banda, y fue especialmente luminosa y alegre. Para alargar la procesión la comitiva volvió por la calle Fuente, siguió por la plaza del Ayuntamiento y san Roque, cruzó por la de Zaragoza, y bajó hasta la parroquial por la del Rosario.
            La siguiente ocasión en que tuve la oportunidad de escuchar a la Banda fue durante la marcha del “Santo Entierro”, la tarde-noche del Viernes Santo... Fue una procesión como no se recuerda otra en Torrebaja; además de multitudinaria, estuvo recreada por los impresionantes sones de cornetas y tambores: el cielo medio cubierto por nubes oscuras, por entre las cuales asomaba a trechos una luna creciente, la feligresía en silencio, algunos portando velas encendidas, con los pasos del “Cristo yacente” sobre el paso mortuorio y detrás la “Virgen Dolorosa”, vestida con capa negra y portada por mujeres... El solemne sonido del bombo, con redoble del tambor y las trompetas, estridentes y ruidosas, conseguían un efecto de singular emoción acentuada por la oscuridad. El trayecto fue más largo del habitual, bajando por la calle Fuente y subiendo por la del Cantón, continuando por la plaza del Ayuntamiento y san Roque, cruzando por la de Zaragoza y bajando hasta la iglesia por la del Rosario.
            La última vez que escuché a la Banda fue el “Domingo de Pascua”, en la procesión del Encuentro... La sencillez habitual de esta procesión en Torrebaja se vio engrandecida en esta ocasión por la música de las cornetas y tambores, que realzaron con su música tan emotivo momento: la “Virgen Dolorosa”, vestida de blanco y portada por mujeres salió de la iglesia por la calle Fuente en dirección a la plaza del Ayuntamiento, mientras la imagen del “Sagrado Corazón de Jesús”, portado por hombres, subió por la del Rosario, cruzó por la de Zaragoza y descendió hasta la plaza por la de san Roque.

El director de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia), señor Aníbal Salagre Alonso (Benavente, 1966).


            Desde la primera vez que vi actuar a la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja tuve la idea de entrevistar a su director, pues la propia formación de la banda, como los resultados obtenidos, me pareció buen motivo para ello. Tomé contacto con Libia Hidalgo, que me puso en relación con Aníbal, su marido y director del Grupo musical. Le propuse una entrevista y no puso objeción, así que quedamos para una tarde después de Pascua. El día y a la hora convenida nos reunimos y comenzamos la conversación. Aníbal ya conocía el objeto de la entrevista, hablar de sus orígenes, de su asentamiento familiar en Torrebaja, para acabar comentando acerca de la formación de la Banda: problemas encontrados, resultados y perspectivas de futuro. La charla estuvo tan animada que apenas tuvimos tiempo para tomar una infusión, y fue del tenor siguiente:

            Aníbal, cuéntame algo de tu vida: ¿cuál es tu nombre completo, dónde naciste, quiénes fueron tus padres, tienes hermanos?
  • Mi nombre es Aníbal Salagre Alonso, soy hijo de Aníbal y de Vicenta, nací en Benavente, provincia de Zamora en 1966. Sí, mis padres viven todavía y están bien, gracias a Dios. Fuimos tres hermanos, dos chicas y un chico, que soy yo, el mediano: los tres vinimos seguidos, con año y medio de diferencia. Pero sólo quedamos la mayor y yo, pues mi hermana pequeña falleció en un accidente de tráfico cuando apenas tenía 20 años... Benavente es un pueblo grande, casi como Teruel, antiguo y monumental... Sí, tiene un Parador Nacional y un castillo al que se llega por el paseo de la Mota... Benavente es una villa, que fue de los condes-duques de Pimentel y allí es tradición celebrar la fiesta del toro enmaromado... Claro, allí hay mucha afición a los toros, es muy conocida esta fiesta porque según cuenta la tradición, a uno de los duques, de esto hace muchos años, quizá siglos, un toro le mató un hijo. Y desde entonces la condesa mandó celebrar la fiesta de los toros todos los años, pero con el toro atado con una soga, para que no pudiera volver a hacer daño a nadie... Sí, como una forma de recordar al hijo y castigar al toro, aunque allí no se maltrata al animal...
Corrida de toros en Benavente (Zamora), en honor de Felipe el Hermoso (1504-1506) [Foto tomada de la Wikipedia, la enciclopedia libre].
Instantánea del "toro enmaromado" en Benavente (Zamora) [Foto tomada de la Wikipedia, la enciclopedia libre].

La población de Benavente se halla al noroeste de la provincia de Zamora, en la Comunidad Autónoma de Castilla-León, es cabecera de comarca y censa unos veinte mil habitantes; aunque la zona –Benavente y Los Valles- llegan a los cincuenta mil, distribuidos entre 56 municipios. Sus parroquias se reparten entre la Diócesis de Zamora y la de Astorga. Lo más notable de Benavente, junto a su densa historia, son sus edificios antiguos, los paseos de la Mota, el Parador Nacional “Fernando II” y su situación entre el río Esla y Órbigo, además de ser un importante centro comercial y de comunicaciones.[1]

Plaza del Ayuntamiento de Benavente (Zamora) [Foto tomada de la Wikipedia, la enciclopedia libre].
Casa Consistorial en la plaza Ayuntamiento de Benavente (Zamora) [Foto tomada de la Wikipedia, la enciclopedia libre].

  • Nací en el entorno de la ermita de la Soledad, de la que mis padres eran los ermitaños cuidadores, como también lo fueron mis abuelos... Claro, ellos tenían la llave y se cuidaban de mantener la ermita en condiciones. Desde esta ermita salen todos los pasos de Semana Santa, por eso estoy yo tan familiarizado con las cosas de Semana Santa, porque desde pequeño he visto como se preparaban los pasos, bajando las imágenes de las vitrinas, como se vestían y todo lo demás... Sí, todo esto siempre me ha gustado mucho, podría decirse que lo he mamado desde niño y lo llevo en la sangre... La afición a la música de estas bandas me viene porque allí cerca, un poco más abajo de mi casa, ensayaba la de cornetas y tambores de la "Cofradía del Silencio", y recuerdo que siendo yo un crío –como no podía entrar en la banda por la edad- cogía una lata vieja de aceite, de esas de cinco litros y con dos palos me ponía a tocar, pero yo al otro lado de la tapia, pues ya te digo que la banda ensayaba en un corral cerca del patio de mi casa... Y sucedía que cuando la banda descansaba yo seguía tocando y el director preguntaba quién tocaba y mandaba parar; pero yo seguía tocando... Yo era muy pequeño para entrar en la banda, pero finalmente entré, esto fue cuando ya tenía sobre 13 años...

            ¿Qué recuerdas de aquellos días de tu infancia en relación con la música?
  • Con 13 años entre en la Cofradía del Silencio, de la que sigo siendo cofrade, y así entré también en la banda de cornetas y tambores... Allí estuve unos años y aprendí todo lo preciso para tocar y procesionar, aunque yo no sé música, toco de oído, pero conozco bien el oficio... Total, no recuerdo bien lo que pasó, pero el que se encargaba de los instrumentos, de traer boquillas y parches falleció, y dejamos de salir unos años... Como no se salía, pues venían a tocar de Astorga y de Zamora, también tocaba la banda municipal del maestro Luque, que era como la de aquí de Ademuz, pero más grande. Y como no se salía, pero había mucho interés, pues se me ocurrió ir a la concejalía de cultura del Ayuntamiento, para ver qué se podía hacer al respecto... Les planteé mi proyecto de recomponer la banda y les pareció bien, así que comenzamos las gestiones y se compraron los instrumentos, cuarenta y nueve en total y una bandera o estandarte que llevábamos. Y así comenzamos de nuevo, íbamos a Astorga a tocar y los de Astorga venían a Benavente, y a Zamora y los de Zamora venían a Benavente: sí, había mucha relación...

            Parece que la banda funcionaba bien, porque ganaron un premio en un concurso:
  • Sí, fue una época muy buena, aunque de esto hace ya veinte años... Hubo un I Certamen de Cornetas y Tambores en Zamora, en el que participaron bandas de distintos lugares: una de Toro, dos de Zamora, la nuestra de Benavente, otra de Sanabria, y nos ganamos una placa, porque parece que lo hacíamos bastante bien... Bueno, un año fuimos a Oviedo, con motivo de la Fiesta de las Américas, cuando lo del Príncipe de Asturias... Sí, éramos muy conocidos y nos solicitaban, porque ya te digo que lo hacíamos bastante bien. Sí, aquella banda todavía sigue funcionando...

            ¿Dime algo de tu tierra, cómo son los pueblos más cercanos del tuyo?
  • El pueblo más cercano de Benavente es Santa Cristina de la Polvorosa, que está a tres o cuatro kilómetros, donde se produjo aquel accidente de autobús en el que murieron tantos niños gallegos que regresaban de excursión -y un soldado que recogieron, sí uno que iba camino de Galicia-; justamente habían comido en Casa Poli, un restaurante de allí donde yo trabajé: aquello fue muy triste, la gente se tiraba al río para sacar a los chicos, y vinieron los reyes... También está cerca San Cristóbal de Entreviñas... Son pueblos como dos veces Torrebaja, dedicados a la agricultura y a la ganadería, pero con mucha vida... En Benavente los jueves hay mercado de ganado, verduras, ropas y demás, y la gente de los pueblos de la comarca acude a comprar y vender. Hace unos treinta años había tren, la línea de Astorga a Zamora, pero la cerraron: cuentan que un político que pasó por allí dijo que la próxima vez que volviera lo haría en tren, pero ya no ha vuelto, así que nos quedamos sin tren…

            El entrevistado alude al trágico accidente ocurrido en las proximidades de Santa Cristina, que fue un 10 de abril de 1979: un autobús cayó al río Órbigo y fallecieron 49 personas, 45 de ellas, niños entre 12 y 14 años.[2]

"Torre del Caracol" en el Parador Nacional "Fernando II" de Benavente (Zamora) [Foto tomada de la Wikipedia, la enciclopedia libre].

            ¿Imagino que fuiste a la escuela de Benavente, ¿qué estudios tienes, cuál es tu profesión, a qué te dedicas?
  • Bueno, yo estudié en la escuela de Benavente hasta el Graduado Escolar, en el colegio comarcal que llaman “Los Salados”; sí, como el campo de fútbol... No, música no estudié nunca, yo toco de oído... Sé las marchas que hay que tocar, y conozco los instrumentos, el tambor, el bombo, la caja; también sé tocar la corneta, pero lo mío es el tambor... Aunque no he estudiado música, tengo experiencia suficiente para enseñar a tocar estos instrumentos. La música de bandas es la pasión de mi vida, pero mi profesión ha sido la hostelería... Empecé a trabajar de camarero a los 14 añicos, toda la vida de camarero, unos veinticinco años, hasta que me vine a Torrebaja... Trabajé en varias cafeterías de allí –Cafetería Mami, Discoteca Coliseum (donde había un cine con más de novecientas butacas y tres pistas de baile), Cafetería Berlín, en el Bar Nacional y en el restaurante Casa Poli -Poli era un jugador del Celta de Vigo, que tenía un restaurante en la carretera de Galicia, y cada vez que el equipo pasaba por allí, comían o cenaban allí: por eso conozco a los jugadores, a los árbitros, entrenadores...-. He servido de comer a Butragueño, cuando iba con el Castilla, a Quini, a los del Sporting, y a mucha gente del futbol y el baloncesto. Luego cogí con mi hermana pequeña la Cafetería Cister y la tuvimos hasta que ella murió por el accidente que te decía. Finalmente, con la que hoy es mi mujer cogí el Bar Europa –que estaba frente al Cuartel de la Guardia Civil-: Libia se encargaba de preparar las tapas con una chica que le ayudaba en la cocina: sí, teníamos siete u ocho tapas, tres o cuatro frías y otras tantas calientes. Y yo me ocupaba de servir las mesas, aunque tenía un chico en la barra. Sí, allí hay mucha tradición de tomar tapas, que van con el “cortico” de cerveza o el “chatico” de vino: cincuenta céntimos todo...
Iglesia de Santa María de Azoague en Benavente (Zamora).

            ¿Y cómo fue lo de venir a Torrebaja?
  • Bueno, Libia no hacía más que insistir en que nos viniéremos a Torrebaja, que quería volver a Torrebaja, pues Benavente le parecía muy grande y no estaba a gusto. Ella se había criado en Torrebaja con la abuela Clara y con Tomás, y tenía muy buenos recuerdos del pueblo... Claro, yo me pasaba la vida en el bar, y aquello no era vida, pues ya se sabe que la hostelería es muy esclava: abría a las siete de la mañana y volvía a casa a las tres de la madrugada. Así que cuando nos nació el hijo mayor, Aníbal, pues decidimos venir a Torrebaja y probar cómo nos iba; traspasamos aquello y aquí estamos... Claro, Libia quería criar a los hijos en un sitio pequeño y tranquilo, y tener una vida familiar, pues la verdad es que yo apenas sí veía a nuestro hijo y a ella. Entre otras muchas cosas, eso tengo que agradecerle a mi mujer, que me sacara de la hostelería: estos años he disfrutado de los hijos, he tenido un horario, vacaciones y todo eso que te digo...

            ¿Piensas que acertaste al dejar Benavente y venir a Torrebaja?
  • Si, la verdad es que fue un acierto, pues a mí me sacó de la hostelería, que me gustaba y disfrutaba con ello, pero no vivía: cuanto más fiesta, más más se trabaja, y así siempre... Esto fue hace unos nueve o diez años: primero estuvimos viviendo en casa de la tía Julieta, frente a la iglesia, y luego, cuando abrieron las casas del antiguo cuartel, pues allí nos fuimos. Estuve primero trabajando varios meses en Ademuz, con los turroneros. No, yo no sabía nada de hacer turrón, pero aprendí... Luego me pasaron a repartir material de construcción por todo el Rincón, unas veces con el camión, otras con el tractor... Y el mismo día que terminaba en Ademuz, Ramón Blasco me dijo: Aníbal, te voy a presentar a tu nuevo jefe... –subimos a la carpintería Casino y me presentó a Paco-: y allí he estado durante ocho años, hasta hace un mes en que me despidieron por falta de faena. Ahora estoy en paro, pero deseando trabajar; sí, soy optimista por naturaleza... Sólo pido volver a trabajar pronto y no tener que marcharme de Torrebaja, pues aquí estamos muy a gusto.

            ¿Sigues teniendo contacto con tu tierra, vas con frecuencia?
  • Sí, con Benavente sigo teniendo mucho contacto, pues allí tengo a mi familia –padres, hermana, cuñado, sobrinos- y muchos amigos... Todos estos años he ido por Navidad y para Semana Santa, menos este año, por la banda... Pero la verdad es que cuando voy a Benavente no puedo ni salir de casa, pues al haber estado tantos años en la hostelería, y en relación con la Semana Santa –la gente de las cofradías, las juntas, los párrocos…-, todo el mundo me conoce y me saluda; tanto si voy a tomar un vino como si voy por la calle, todos me paran y quieren saber de mi vida, dónde estoy, qué hago; puedes imaginar lo que supone tener que contar a todos lo mismo... Por eso, a veces, me quedo en casa de mis padres o de mi hermana y me digo: Aníbal, ¡ya saldrás el último día...! Pero sí, en el fondo estoy contento, porque sé que hay mucha gente que me aprecia y me siento querido, por mi forma de ser; porque soy una persona muy sencilla, alegre y optimista...


            ¿Y cómo fue el organizar una Banda de cornetas y tambores en Torrebaja?
  • Bueno, pues la cosa surgió poco a poco... Hace unos dos años que empecé a hablar con los muchachos, interesándoles en la formación de una banda y eso, porque yo tenía interés en formar una... Hasta que tuvimos una reunión con los padres y los chicos, para explicarles de qué iba aquello y lo que podría resultar... Claro, partíamos de cero, sin formación, sin instrumentos y nada de nada. Lo primero era interesarles y se interesaron, luego les propuse poner algún dinero para comprar los instrumentos y acordamos poner unos 30 euros cada uno. Los instrumentos tenían que ser de segunda mano, porque las cornetas y tambores valen mucho... Y así comenzamos, con 10 chicos, porque recuerdo que teníamos trescientos euros...


© Alfredo SÁNCHEZ GARZÓN.
De la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV).




[1] Benavente (Zamora). (2012, 24 de marzo). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 17:28, abril 11, 2012 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Benavente_(Zamora)&oldid=54822872.
[2] Santa Cristina de la Polvorosa. (2012, 20 de marzo). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 09:51, abril 12, 2012 desde http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Santa_Cristina_de_la_Polvorosa&oldid=54721188.

"Corneta" de la Banda de cornetas y tambores de Torrebaja (Valencia).